La Maestranza de Sevilla
La
Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería
de Sevilla es considerada como uno de los cosos
taurinos más antiguos de España. Es la sede de las
corridas de toros que se realizan en la ciudad,
teniendo especial relevancia para los aficionados
las que se celebran durante la Feria de Abril. Es
considerada uno de los centros de atracción
turística más populares de la ciudad y está entre
los monumentos más visitados de la misma. Cuenta el
coso maestrante con capacidad para 12.500
localidades
La plaza de toros es propiedad de una Corporación
Nobiliaria, con sede en la ciudad de Sevilla a la
que da nombre. Integrada por caballeros
pertenecientes a antiguas familias nobles lleva a
cabo múltiples actividades de carácter benéfico y
social, de fomento del arte ecuestre y de apoyo a la
tauromaquia. El ejercicio del mecenazgo cultural y
artístico es otra de sus dedicaciones. A la creación
en 1966 de unos prestigiosos galardones a los
mejores expedientes de las Facultades y Escuelas de
la Universidad de Sevilla, se une la concesión de
importantes premios de arte e investigación, como la
convocatoria de premios para investigadores jóvenes,
y el patrocinio de actividades realizadas por
instituciones culturales de la ciudad, celebrando
también ciclos musicales y muestras artísticas de
variado contenido.
En los aledaños de la plaza se encuentran estatuas
dedicadas a los toreros sevillanos que más han
triunfado en la misma destacando entre ellas la
dedicada al torero Curro Romero.
Historia:
En 1749 se comienza la construcción de un coso
circular en el monte del Baratillo en sustitución de
la plaza de toros rectangular ubicada en el lugar.
Posteriormente, en 1761, se acomete la construcción
por ochavas (equivalente cada ochava a cuatro
arcos). Son maestros de obra en esta primera etapa
de construcción Francisco Sánchez de Aragón y Pedro
y Vicente de San Martín. La fachada interior de la
plaza, llamada Palco del Príncipe, se concluye en
1765. Este palco consta de dos cuerpos: la puerta de
acceso a la plaza y por la que salen los toreros
triunfadores, y el palco propiamente dicho, de uso
exclusivo de la Familia Real. Está compuesto en su
parte superior por cuatro arcos sobre los cuales
descansa una bóveda de media naranja, que en su
parte superior está recubierta por azulejos blancos
y azules. El grupo escultórico que lo remata es obra
del escultor portugués Cayetano de Acosta. El Palco
fue realizado para el Infante de España, Felipe de
Borbón, hijo de Felipe V e Isabel de Farnesio.
Dada
la prohibición de celebración de corridas de toros
por parte de Carlos III en 1786, se paralizan las
obras dándose por concluidas, aunque sólo se había
construido un tercio de la plaza. De esta etapa es
también el antiguo Palco de la Diputación
posteriormente llamado de Ganaderos, situado sobre
la puerta de toriles y frente al Palco del Príncipe.
La
cubierta de las gradas de la mitad de la plaza se
termina transcurridos 34 años, a la izquierda y
derecha del Palco del Príncipe; quedando abierta una
panorámica de la Catedral y la Giralda desde la
gradería, como quedó reflejado en gran número de
estampas de la época.
En
1868 el Palco de la Diputación se encontraba en tan
lamentable estado que se acomete la mejora del
mismo, colocándosele nuevo suelo y una balaustrada
de mármol, además del escudo de la Real Maestranza
de Caballería, obra del escultor italiano Augusto
Franchy. Se realiza además la construcción de cinco
balcones a cada lado del Palco de la Diputación,
donde actualmente se encuentra el reloj de la plaza.
Finaliza en 1881 la construcción de la plaza
cerrándose completamente la misma, quedando entonces
construida en sus dos terceras partes en cantería y
el resto en madera.
Entre
los años 1914 a 1915 se reforma el tendido en piedra
sustituyéndolo por otro en ladrillo bajo la
dirección del arquitecto sevillano Aníbal González.
Se construyen de nuevo todos los tendidos con una
pendiente más suave. El número de filas de tendido
de sombra pasó de diez a doce y a catorce en los de
sol, además de tres filas de barrera. En la parte
superior del tendido de sombra, delante de los
palcos, se edifica una fila de sillones de tendido.
Museo taurino
En los aledaños de la plaza se encuentran estatuas
dedicadas a los toreros sevillanos que más han
triunfado en la misma destacando entre ellas la
dedicada al torero Curro Romero. El Museo Taurino de
la Real Maestranza de Caballería está alojado bajo
los graderíos de la Plaza de Toros de y fue creado
en 1989. El visitante puede recorrer allí la
historia de la Fiesta Nacional a través de una
colección pictórica, carteles taurinos, fotos,
trajes de torear, bronces, azulejos y esculturas,
destacan las obras de Mariano Benlliure y bustos de
toreros legendarios como Curro Cúchares, Pepe-Hillo
o Espartero.
Referencias
1. La historia de la plaza de la Maestranza es la
historia misma del toreo. Por su albero han pasado
todas las grandes figuras que escribieron páginas de
oro de la Tauromaquia. De Gallito a Pepín; de
Belmonte a Ordoñez; de Manuel Jiménez Moreno
"Chicuelo" a Pepe Luis; de Cagancho a Curro Romero;
de Arruza a Cesar Girón; de Manolete a José Tomás;
de Rafael El Gallo a Morante.